En 1977, la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 8 de marzo como “Día Internacional de la Mujer”. Desde entonces, cada año se conmemora a la mujer trabajadora y su papel en la búsqueda de igualdad y lucha por los derechos.

En conmemoración a este día, y a manera de homenaje, la Oficina de Convenciones y Visitantes de Guadalajara hace una remembranza por la vida y obra de Guadalupe Dueñas, una influyente tapatía que dejó huella en la literatura mexicana.

Dueñas nació en Guadalajara, Jalisco, el 19 de octubre de 1910, y creció y se desenvolvió en el México posrevolucionario. Fue poeta, cuentista, realizó guiones de telenovelas y, además, se desempeñó como censora cinematográfica.

Las principales aportaciones de esta versátil mujer fue en el mundo de las letras, y, gracias a su obra, es considerada la cuentista más disruptiva de la literatura mexicana del siglo XX y una de las mejores del país junto a otros autores como Juan Rulfo y Jorge Ferretis.

Se caracterizó por abordar temas como el horror, lo siniestro y lo sobrenatural en obras como, Historia de MariquitaLas ratasAl roce de la sombraGirándula, Antes del silencio, entre otros títulos. Su estilo se distingue por ser directo, conciso y con un uso económico, pero muy preciso del lenguaje. Además, tenía la particularidad de tomar un elemento extraordinario e incorporarlo en sus relatos como algo normal.

Como guionista, la tapatía escribió más de cincuenta obras para Telesistema Mexicano, muchas de ellas reconstrucciones históricas como Maximiliano y Carlota, la primera telenovela a colores del país, cuyo propósito era difundir la verdadera historia y cultura mexicana.

Sus primeros cuentos se publicaron en la revista Ábside, en 1954 con el título de La ratas y otros cuentos. En 1959, recibió el Premio José María Vigil en reconocimiento a su colección de cuentos titulada Tiene la noche un árbol (1958), que se compone de 25 relatos de corta extensión.

Dueñas destacó en la literatura pese al sexismo de su época y fue una de las primeras mujeres en recibir la beca del Centro Mexicano de Escritores junto a personalidades como Inés Arredondo o Vicente Leñero. También, fue una de las primeras mexicanas en hacer una búsqueda de igualdad de derechos al retratar la condición femenina y la desigualdad de género.