• El homenaje se realizó al finalizar la función de Algo en Fuenteovejuna, puesta en escena que habla sobre el clima de violencia en México
  • En la ceremonia Mariana Aymerich, directora del Festival Internacional Cervantino reconoció el aporte cultural que Héctor Bonilla ha legado a la cultura de México y el mundo

En el marco del 47 Festival Internacional Cervantino, su directora, Mariana Aymerich acompañada por Adriana Camarena, titular del Instituto Estatal de la Cultura en representación del Gobernador del Estado, Diego Sinhue, hizo entrega de la Presea Cervantina 2019 al actor Héctor Bonilla este miércoles 16 de octubre en el Teatro Cervantes.

La entrega del máximo reconocimiento que otorga el festival fue realizada al final de la primera función de Algo en Fuenteovejuna, un montaje dirigido por Fernando Bonilla, quien hace la adaptación del clásico de Lope de Vega a través del México de 2014, año marcado por la desaparición de los 43 de Ayotzinapa y el surgimiento de los grupos de autodefensas en Michoacán.

Al recibir el reconocimiento Héctor Bonilla dijo emocionado: “esta es una verdadera sorpresa, no tenía yo la más mínima idea, me siento realmente conmovido y agradecido”.  El actor que ha participado en más de 140 puestas en escena compartió que participó en uno de los montajes de Ruelas, que más tarde darían paso al Cervantino.

En Algo en Fuenteovejuna, el homenajeado participa con un rol inspirado en el doctor José Manuel Mireles, cuya interpretación le ha valido nuevamente las mejores críticas. Algo en Fuenteovejuna contará con una función más el jueves 17 en el mismo foro.

La Presea Cervantina 2019 fue entregada de manos de Mariana Aymerich, directora del Festival Internacional Cervantino, quien señaló que este reconocimiento se otorga en honor de Cervantes y su Don Quijote, quien “nos ha enseñado que el arte puede interpretarse de diversas maneras y revalorarse, según el paso del tiempo”.

“Esta noche nos congratulamos por sumar a una lista de personajes como Alejandro Luna, Luis de Tavira, Héctor Mendoza, José Solé, Margo Glantz y Vicente Rojo, el de Héctor Bonilla”, señaló entre aplausos al primer actor.

Aymerich reconoció el aporte cultural que Héctor Bonilla ha legado a la cultura de México y el mundo. “un artista que nos lleva a épocas del cine y del teatro clásicas y al mismo tiempo nos sigue sorprendiendo con su capacidad de reinventarse, renovarse e inventar nuevas formas de hacer arte y establecer contacto con audiencias cada vez más diversas y demandantes. La trayectoria de este gran artista nos hace pensar en la conjunción de tradición y vanguardia y cada vez nos permite descubrir una nueva faceta de sus múltiples talentos”.

La Presea Cervantina se instituyó en 2010 como un reconocimiento a la labor de aquellos creadores nacionales o extranjeros, cuya obra cuente con un especial significado por su búsqueda y su aporte cultural, así como artistas o agrupaciones artísticas de destacada trayectoria en música, danza o teatro.