A nivel internacional, México es uno de los países más relevantes para el nicho del turismo de negocios, pues ocupa el lugar 22 entre los países preferidos para realizar reuniones, de acuerdo con la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA, por sus siglas en inglés).

Este tipo de turismo se denomina entre los expertos como “turismo MICE” (Meetings, Incentives, Conventions and Exhibitions), y ha cobrado una gran importancia para la economía nacional y el turismo en general durante los últimos años. En 2017, la ICCA calcula que el turismo MICE generó una derrama económica de 24.97 millones de dólares, equivalentes a una contribución de 1.5% al PIB.

Marcus Paiva, experto en turismo y director de ClickBus México, señaló que “este tipo de viajes han servido para hacer crecer a la industria en general, debido a sus características especiales. Contrario a otro tipo de viajes, el turismo de negocios no tiene una estacionalidad limitada, por lo que ayuda a la industria durante las temporadas bajas, activando las visitas a destinos que usualmente no son considerados centros turísticos”.

“La conectividad del transporte, la infraestructura hotelera, el tamaño de las empresas con operaciones dentro del país y los grandes atractivos turísticos de los que goza México, lo convierten en uno de los países más atractivos para este segmento del mercado. Los organizadores de eventos y convenciones de negocios conocen el potencial por explotar, así que es muy posible que veamos una tendencia al alza para el turismo MICE”.

Respecto al tipo de viajeros más frecuentes dentro del turismo de negocios, la generación de los millennials encabeza esta tendencia, debido al incremento de jóvenes que se han integrado al mercado laboral, y de acuerdo con la consultora PWC, la tendencia seguirá al alza, pues para el 2025 constituirán las tres cuartas partes de los trabajadores a nivel mundial.

Además de ser los viajeros de negocios más frecuentes, los millennials han popularizado la tendencia del “bleisure”, un término originado por la combinación de las palabras business y leisure, negocios y placer, que se refiere a la extensión de un viaje de trabajo para recorrer el destino más a fondo. “La perspectiva de poder gozar de unas pequeñas ‘vacaciones’ al finalizar sus tareas, atrae mucho a los jóvenes y los ha vuelto entusiastas del turismo MICE”, indicó Paiva.

En México, las grandes urbes como la Ciudad de México, Monterrey y Puebla, son las más populares para organizar viajes de trabajo por el tamaño de las empresas que operan en dichos lugares. También ciudades como Cancún, Acapulco y Mérida son destinos en los que se organizan un gran número de convenciones, ferias y exhibiciones, sobre todo relacionados con la industria del turismo, y en los que se convoca a un gran número de asistentes.

Para viajes de negocios, los autobuses han resultado ser el medio de transporte preferido por los ejecutivos para moverse entre diferentes ciudades y sedes de eventos. Esto se debe a que existe una disponibilidad mayor de viajes de último momento, una mayor cantidad de rutas para trasladarse entre estados, y las terminales de autobús suelen conectar con otros medios de transporte adicionales.

En términos de servicios, los viajeros de negocios prefieren los servicios Premium, en donde gocen de todas las comodidades para viajar y servicios como señal WiFi que les permita estar conectados con su equipo de trabajo o revisar pendientes durante sus traslados.