Ante un mundo lleno de realidades, entornos y maneras diferentes de entender, vivir y expresarse; en nuestros días, uno de los desafíos más grandes a los que se enfrentan las empresas, es aceptar la diversidad y hacerla parte de su ADN, no sólo como una moda, sino como una convicción más profunda que incluso represente un valor agregado a la organización, marca o servicio que se ofrece.

De acuerdo con información de OCC Mundial, se estima que al menos 64% de los profesionistas en México manifiestan sentir discriminación en el lugar donde trabajan por motivos tales como edad, apariencia física, género, condición socioeconómica, cultura y orientación sexual.

“La inclusión es un ejercicio de responsabilidad social empresarial que nutre de manera especial a las empresas; es una oportunidad única para encontrar o crear nuevas formas de abordar un frente, sumar una variedad de perspectivas y experiencias, y es también, una manera de reconocer el talento que hay en cada persona y el valor que le puede aportar a una empresa”, señaló Ignacio Serna, CEO de la agencia de relaciones públicas SernaPR.

Atender el tema de la inclusión habla y dice mucho de nosotros como empresa, y “como consultores y estrategas en temas de comunicación interna y externa, sabemos que no sólo se trata de igualar la cantidad de hombres y mujeres que trabajan en una organización, va más allá; cuando se promueve la tolerancia e inclusión y se generan políticas que permitan a una empresa encontrar y generar valor a través de su capital humano, una empresa se encamina a ser más rentable, favorecer el crecimiento y mejorar su productividad al lograr que sus colaboradores se sientan más comprometidos, productivos y con mayor pertenencia, lo que sin duda también favorece en su imagen y reputación”, comentó el CEO de SernaPR.

Aunque cada empresa necesita orientación y un plan para adecuar sus políticas de acuerdo a su actividad, valores y razón de ser, hay algunas recomendaciones que se pueden considerar para ir creando inclusión, tales como:

• Reclutar sin prejuicio

• Sensibilizar a todos los miembros de la organización para promover la tolerancia y valor de cada integrante

• Adecuar los perfiles a cada actividad y encontrar el área donde cada colaborador puede desarrollar mejor su potencial

Ignacio Serna indica que el capital más valioso de una empresa recae en gran medida en su talento, por ello, resulta una gran inversión atender a los colaboradores y su experiencia dentro de la empresa, por ello, “nos llena de orgullo, no sólo ayudar a nuestros clientes con sus estrategias de responsabilidad social, sino mostrarles de primera mano que llevar a cabo estas acciones es posible”.

En semanas anteriores, SernaPR fue la única agencia de relaciones públicas que compartió espacio con otras empresas mexicanas y de nivel internacional en el ranking de los negocios inclusivos mejores calificados en la integración de sectores vulnerables creado por Grupo Expansión en conjunto con la empresa social Prospera, la Escuela de Ciencias Sociales, el Tecnológico de Monterrey, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y Sistema B.

Cada vez son más empresas que adquieren un compromiso con su talento y a cambio obtienen grandes beneficios que no sólo ayudan a la corporación, sino son un factor que incluso los clientes agradecen por el nivel de compromiso y respuesta que se obtiene sin importar el giro y las actividades que se realicen.