Giancarlo Summa, representante del Centro de Información de las Naciones Unidas para México, Cuba y República Dominicana (CINU), otorgó un reconocimiento al proyecto Central de Muros, a la Central de Abasto y también a los artistas convocados que colaboraron con la ONU plasmando en sus murales uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible para la agenda 2030.

Itze González e Irma Macedo, co-fundadoras de We Do Things, así como todo el equipo de Central de Muros y los artistas participantes, recibieron esta distinción por la labor realizada durante estos últimos tres meses de manos de Gian Carlo Summa. De igual manera el representante del CINU destacó que este ejercicio de responsabilidad social es una “iniciativa extraordinaria y que nunca se había hecho algo así en el mundo”. También comentó que a través de este proyecto de arte, fue posible despertar el inte-rés y lograr una convivencia efectiva con una comunidad a la que es difícil acercarse.

Este esfuerzo consistió en seguir adelante con la segunda etapa de murales al interior de la Central de Abasto de la Ciudad de México (CEDA), integrando en las pinturas de los artistas alguno de los 17 ODS. El objetivo de estas acciones es llamar la atención de la gente que desconoce este importante proyecto internacional y comunicar su mensaje creando un diálogo entre todos los actores. De tal manera se pretende también generar una conciencia real sobre los problemas que aquejan a nuestro planeta para hacer algo al respecto.

Por su parte, Central de Muros agradeció a sus patrocinadores porque fueron una pieza fundamental para la realización de este importante proyecto. Gracias a que la empresa de Pinturas Osel se mostró interesada en ser socialmente responsables a través del arte, fue posible llegar a este momento. De igual manera se extendió el reconocimiento a agua ZOE que apoyó de una manera significativa para que fuera posible seguir adelante y a estambres Angelique por colaborar con los talleres de tejido.

Como mención especial Central de Muros agradeció el generoso apoyo de los artistas cuya obra con-forma la que es ahora la galería a cielo abierto más grande de América Latina en el mercado más gran-de del mundo, ya que de manera desinteresada pintaron los muros que circundan el mercado de abasto más grande del mundo. Gracias a ello, la cantidad de personas que verán estos murales y conocerán el proyecto de la CINU será cada vez mayor.

La apuesta de Central de Abasto por un proyecto de arte de esta magnitud ha sido tan arriesgada como positiva, porque se ha logrado un gran impacto al interior de la comunidad de la CEDA transformando su visión del entorno con nuevas formas y con color.