El organismo nace desde la propuesta del antiguo Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) a las distintas estancias universitarias para dar mayor solidez y alcance a los estudios con esta temática dentro de la universidad y con el objetivo de institucionalizar las investigaciones y estudios de género en el país —tema que ha cobrado mayor relevancia en los últimos años—.

Así, por aprobación del pleno del Consejo Universitario, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) creó el Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG), cuya directora, la doctora Ana Buquet Corleto, explicó a la Agencia Informativa Conacyt, la importancia de esta iniciativa institucional en la consolidación de las investigaciones de género a nivel nacional e internacional.

El PUEG fue creado en 1992 bajo la rectoría del doctor José Sarukhán Kermez como atención a la demanda de un grupo de académicas feministas de la UNAM relacionada con la apertura de espacios para trabajar todos los temas de desigualdad que se producen a través del sistema de relaciones de género.

Ana Buquet también fue directora del programa que duró casi veinticinco años, y así como los distintos programas que tiene la universidad, su principal estructura fue la vinculación con la sociedad y con instancias que trabajan el mismo tema a través de la articulación de esfuerzos teóricos, metodológicos y técnicos.

“El grupo al que pertenecíamos como PUEG y a otras académicas feministas de la universidad nos parecía muy importante que la UNAM diera un paso en la importancia que la universidad otorga a los estudios de género como un campo de conocimiento que permite investigar, analizar y entender las distintas formas de desigualdad”, explicó.

De programa a centro

De acuerdo con la directiva, encabezó el proyecto de transformación de PUEG a CIEG con el apoyo de pequeños grupos de investigadores de la universidad, el cual se permitió gracias al soporte académico, conceptual y metodológico de los estudios de género.

La propuesta de transformación se llevó a cabo durante un año y se contó con la colaboración de especialistas que tuvieron un puesto académico o administrativo en el PUEG y que ahora forman parte de la plantilla del CIEG como Helena López, Hortensia Moreno y Mariel Ordoñez.

“Entre nosotras cuatro, pero con ayuda de otras colegas del centro y académicas de la UNAM, logramos armar un proyecto muy sólido y riguroso en términos académicos que fue presentado en 11 cuerpos colegiados de la universidad y fue aprobado por unanimidad”.

Captura de pantalla 2018-03-15 a las 15.27.31.pngFue así como el 15 de diciembre de 2016 fue aprobada la transformación y el programa se convirtió en el centro que es ahora, y en febrero de 2017 el doctor Enrique Graue, rector de la máxima casa de estudios, nombró como directora del CIEG a la doctora Ana Buquet para dar continuidad a los trabajos que ya se realizaban como programa.

Los principales retos

Con la evolución del PUEG a centro se abre la posibilidad de fortalecer y promover en la UNAM, en el país y en Latinoamérica en general los estudios de género, además de conservar el estatus académico de estas investigaciones desarrolladas durante más de veinticinco años en el país y el campus.

Cuenta con cinco áreas de conocimiento como el área de Estudios teóricos y metodológicos en género, Desigualdades contemporáneas, Identidades y estudios de la subjetividad y Género en la ciencia, la tecnología y la innovación.

Uno de los principales retos en este primer año del CIEG es consolidar una planta académica, “si somos un centro de investigaciones, debemos tener un grupo de investigadoras e investigadores buenos en estudios de género”, resaltó.

Además, buscan la consolidación del centro de manera tal que puedan aterrizar los resultados obtenidos de sus investigaciones en propuestas, políticas públicas e institucionales que den peso a un cambio social en el tema de equidad de género.

De acuerdo con Ana Buquet, el siguiente reto es consolidar los cuerpos académicos que regulen la vida académica del centro como un consejo interno, comisión dictaminadora, comisión evaluadora de los estímulos y participar en cuerpos académicos de la universidad donde antes no tenían participación.

“También tenemos el reto de mejorar las condiciones de la estructura, porque una cosa es un programa y otra cosa es un centro con una planta académica que necesita cubículos para su personal académico, que necesita condiciones de infraestructura diferentes”.

Investigaciones destacadas

Pese al año de funcionamiento que tiene el CIEG, ya cuentan con investigaciones representativas que van de la mano de especialistas en el tema y que permiten mayor objetividad en los resultados buscados.

Actualmente trabajan temas como migración desde la perspectiva de género, participación política de las mujeres, interrupción legal del embarazo, violencia de género y su aproximación jurídica, desigualdades de género en la educación superior, entre otros.

“Analizamos la violencia que se vive en la universidad, cómo impacta en las trayectorias académicas y laborales la división sexual del trabajo, cómo se reproducen estereotipos, en fin, hacemos muchas cosas en la universidad y participamos de manera muy directa en la Comisión Especial de Equidad de Género del Consejo Universitario”.

La línea de investigación del CIEG tiene una incidencia directa en la vida de la comunidad universitaria, además ha desarrollado una fuerte articulación con 54 universidades públicas del país, lo que generó una red nacional reconocida por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), la Red Nacional de Instituciones de Educación Superior: Caminos para la Igualdad de Género (Renies-Igualdad).

Con estos avances, la UNAM, a través del CIEG, tiene en proceso la creación de un Observatorio Nacional para la Igualdad de Género en instituciones de educación superior con un convenio de colaboración con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) de la Secretaría de Gobernación, la ANUIES y otras instituciones.

“Ese es el sentido de la mayor parte de nuestras investigaciones, poder incidir en la realidad social, poder transformar las relaciones desiguales en relaciones más justas, democráticas, más equitativas”.

A su vez, el centro hace una investigación con otras universidades de América Latina y de Europa sobre el tema del acoso sexual en las universidades, donde no solo quieren saber la incidencia que tiene el fenómeno y las formas en que se presenta, sino entender profundamente el tema para desarrollar políticas que transformen la lógica del acoso sexual y de la violencia contra las mujeres.

Ana Buquet mencionó que el CIEG se posiciona cada vez más como un portavoz muy importante en distintos temas como desigualdades en instituciones de educación superior, violencia de género y derechos humanos, el análisis sobre los feminismos y lo que sucede con todos los movimientos que han logrado importantes cambios en la vida del mundo desde el siglo XX.

“Para mí, el CIEG tiene que estar posicionado en esos grandes temas que preocupan a nuestro país, para conocerlos en mayor profundidad y aportar soluciones a esos problemas, para eso seguimos trabajando arduamente”.