El Día de Muertos en México es una celebración muy alegre y llena de colores, donde se honra y se recuerda a los difuntos, sobre todo poniendo altares en su memoria. Estas ofrendas forman parte fundamental de estas fechas, ya que es una forma de homenajearlos y recordarlos.  En ellos predominan, velas, inciensos, calaveritas de azúcar, flores, su comida favorita y hasta mezcal, que pone un acento gozoso a la ocasión.

Mezcal Oro de Oaxaca, la marca pionera en la elaboración de esta bebida en Oaxaca,  forma parte de estas tradiciones, estando presente desde hace más de 8 décadas dentro de muchas de estas ofrendas y celebraciones dedicadas a los seres queridos que han mudado de plano.

Mezcal Oro de Oaxaca en presentación de 750 ml con gusano, es una bebida espirituosa elaborada con 100% agave y una graduación alcohólica de 38%. Posee un tono único con matices en color ámbar brillante, en boca brinda sabores a madera y a frutos secos.

Es ideal para acompañar con la comida típica de la temporada como mole, tamales, calaveritas de chocolate, o simplemente solo para brindar por los que ya no están.

El 80% de mezcal que se produce en México proviene de Oaxaca, y es justamente este estado, uno de los más reconocidos en llevar a cabo celebraciones de Día de Muertos memorables. La celebración comienza varios días antes de la fecha. Los mercados locales ofrecen flores, pan de muerto, incienso, calaveras de dulce, y todo lo necesario para construir altares. El primero de noviembre llegan los santos y los niños inocentes provenientes del Mictlán, o tierra de muertos. Después, el dos de noviembre llegan todos los difuntos.

También los panteones de Oaxaca se visten de flores y se decoran con comida. Mucha gente acostumbra pasar la noche junto a las tumbas de sus familiares, ya sea cantando, cenando o escuchando la música de mariachi, tríos o banda, que toca durante toda la velada.

La vista es espectacular durante la oscuridad nocturna: el viento frío de noviembre soplando entre las tumbas, gente caminando por los corredores de los panteones, los olores de flores y tasajo asado, muchos bebiendo mezcal e invitando a beber a cualquiera que pase cerca.