En cuanto llega septiembre, mes patrio, inicia una escalada de deliciosa comida mexicana que no termina hasta el año entrante. Con tanta tentación ¿cómo será posible ser la talla que tanto deseas? No es tan difícil como parece, eso si, se necesita mucha fuerza de voluntad y no tienes que dejar de lado los postres y los snacks. ¡Si! Leíste bien y continúa leyendo porque viene lo mejor.

Poner atención y orden a todas las responsabilidades personales, del hogar y del trabajo está complicado, si le sumamos que hay que cuidar nuestra alimentación para lograr nuestra meta, suena aún más caótico, pero no es imposible, y es que cuando uno cumple tan grandes esfuerzos lo que más merecemos es ser consentido.

Aquí unos simples consejos que te facilitarán y consentirán en el proceso al cuidar la línea.

Come a tus horas.

No importa a qué hora leas esto, ni qué día, esta regla es de oro. Debes comer tres veces al día, como mínimo, aunque lo ideal es hacer 5 comidas para poder bajar de talla y peso, y no dejes pasar más de 4 horas entre una comida y otra. Considera que comer a la misma hora todos los días ayuda a que tu cuerpo se acostumbre y trabaje sin marchas forzadas. Verás el cambio en tu digestión.

Mastica bien.

Nuestro estómago necesita ayuda, no tiene dientes así que mastica adecuadamente. Se recomienda hacer de 30 a 40 masticadas por bocado. No tragues pedazos grandes pues tu intestino ve complicado realizar su tarea, se vuelve perezoso y te costará más trabajo llegar a la meta. Además, masticar correctamente es un gran tónico para las funciones cerebrales.

Toma agua.

Seguro te lo sabes de memoria: Dos litros de agua diario. Pero a que no te sabías ésta: Cada mañana, en ayunas, bebe un vaso de agua tibia con limón. El limón es el principal portador de la vitamina C y de la pectina, lo que resulta ser muy alcalinizante y ayuda a depurar el hígado y estimular la digestión. De acuerdo al Instituto Europeo de Hidratación las personas que llevan una alimentación más alcalina tienen menos antojos. ¡Así que ya sabes!

Los tentempiés o colaciones.

¿Antojo de algo dulce?, ¿un postrecito? Ni lo pienses, elige chocolate semiamargo.

Una onza de chocolate al día trae múltiples beneficios para tu salud, sacia tus ansias por lo dulce y, además, estimula tu sistema digestivo. El plus: te aporta un buen tesoro de nutrientes para tu corazón. ¿Cómo resistirse? No lo hagas. Cuando te asalte el hambre entre horas, recurre a una tableta de chocolate semiamargo como las que ofrece Sweetwell. No solo eso, existen también merengues, galletas y otras variedades de snacks que están hechos pensados en ti y como premio a esta tortura.

Son recomendables porque no contienen azúcar, son gluten free y bajísimos en calorías. Disfrutarás de sabores como fresa, café, piña y chocolate en su gran variedad de productos. ¡Sweetwell te aportará un buen torrente de endorfinas! ¡Adiós tristeza, hola felicidad!

 Elimina especias.

Dependiendo de cuánto tiempo tengas (y cuantas tallas necesites perder) un simple cambio de hábitos alimenticios puede ser más que suficiente. Elimina la sal de tu dieta, bebe mucha agua, y aléjate de los lácteos. Por supuesto, no masques chicle, demasiada azúcar para una dieta balanceada, elige unos snacks saludables como los que oferta Sweetwell, estos pueden ayudarte más de lo que te imaginas.

 Muévete.

30 minutos al día, camina o trota. Si tienes más tiempo, no solo te quedes ahí, piensa en algo más, algún deporte como el tenis, actividades de defensa personal, aerogym. Motívate y ayúdate a perder esos kilitos que sobran. El Colegio Mexicano de Nutriólogos aconseja estar en movimiento constantemente ya que ayuda a la eliminación de toxinas y, por supuesto, a la pérdida de peso, que a su vez te ayudará a reducir la talla.

 Consulta a tu médico.

Recuerda que la automedicación podría poner tu salud en riesgo, por lo que también te recomendamos consultar a un especialista en el tema que te ayude a desarrollar la dieta más adecuada para ti.

 ¡Respira! y descansa

Busca un pequeño momento del día para relajarte. Practica unas 30 respiraciones conscientes y trata de mantener tu mente relajada. Los malos pensamientos que no sabemos eliminar también producen estancamientos y retenciones. Así que inhala y exhala. Si le sumas tus 8 horas diarias de descanso, los resultados serán mejores y tú te sentirás de maravilla.

Parece complicado llegar a la meta que uno se propone, sin embargo, con dedicación y adoptando una vida más saludable lograrás la talla que deseas, toma nota de estos tips y ponlos en práctica de la mano de Sweetwell.