Al interior, la más fina selección de agaves que hacen de Tequila 1800 Milenio un tequila único, elaborado artesanalmente y madurado de 36 a 40 meses en barricas de roble americano con un terminado de 4 meses más, en barricas de roble francés usadas en la maduración del cogñac. A la vista, complicadas composiciones relacionadas a los primeros acercamientos de Pedro Friedeberg con la arquitectura, lugares increíbles, palacios extraordinarios y paisajes de ilusión con patrones de repetición que la hacen única.

Es la perfecta armonía entre un tequila de excepcional sabor y calidad inigualable, con un complejo diseño de estilo surrealista repleto de líneas de color, el cual se incorpora por un corto tiempo a la estirpe de destilados que Tequila 1800 ofrece a sus consumidores, ámbar de intensidad profunda con matices cobrizo y dorados brillantes, gran cuerpo que brinda una suave combinación entre el dulzor del agave y el ahumado de la madera que deja una sensación de terciopelo, prevaleciendo un prolongado sabor a frutas y especias, notas de higo y miel de abeja, donde en su final predomina la canela.

550 botellas a la venta que incorporan un diseño del último de los surrealistas mexicanos,  Pedro Friedeberg, prestigioso artista de origen italiano, del que cada una de sus obras se caracteriza por contar con patrones, colores y símbolos antiguos. Es el afamado autor de la ahora icónica Hand Chair, ha sido galardonado en la Bienal de Córdoba, Argentina, la Exhibición Solar en la Ciudad de México, la XI Bienal de Artes Gráficos, entre otras.

Más de una veintena de sus creaciones han sido expuestas en recintos como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo de Arte Contemporáneo en Chicago, Museo de Arte Contemporáneo en Nueva Orleans, el Museo de Louvre en París y el Museo de Israel en Jerusalén.