Fuente: Academia Estadounidense de Médicos Familiares

Según una reciente encuesta en línea de la Academia Estadounidense de Médicos Familiares (American Academy of Family Physicians, AAFP), realizada por Harris Poll, aunque nuevos datos indican que los hombres se están cuidando más en estos tiempos, dado que casi la mitad de los hombres (49%) califica su salud como excelente o muy buena en comparación con solo 42% en 2007, se ha diagnosticado a más hombres con algún trastorno crónico desde entonces (48 vs 42%), y muchos todavía pasan una cantidad considerable de tiempo frente a una pantalla.

“Los resultados de la encuesta son variados. Hay buenas y malas noticias”, dijo Wanda Filer, doctora en Medicina, maestra en Administración y presidenta de la Academia Estadounidense de Médicos Familiares. “Básicamente, la encuesta muestra que no sentirse enfermo no necesariamente significa estar sano”.

La AAFP realizó recientemente una encuesta con 916 hombres de todo el país para conocer sus comportamientos relacionados con la salud. Después comparó los resultados con los obtenidos en una encuesta idéntica, realizada en 2007 con 1,157 hombres.

Por ejemplo, los resultados de la encuesta señalan que:

  • El porcentaje de hombres diagnosticados con al menos un trastorno crónico en la lista (hipertensión, diabetes, artritis, cáncer, cardiopatía) pasó de 4 de cada 10 (42%) a casi la mitad (48%).
  • Los hombres pasan poco más de 20 horas a la semana trabajando frente a una computadora (en comparación con 26 horas por semana en 2007) y 19 por semana frente a la televisión (no hay cambios en relación con 2007).
  • Los hombres parecen estar ejercitándose más. En 2016, más de la mitad (52%) dijeron ejercitarse o entrenar periódicamente, lo que constituye un enorme cambio al compararlo con 2007, cuando menos de 4 de cada 10 (38%) reportó ejercitarse con regularidad.
  • Los hombres tienen más probabilidad de atenderse con un médico al que visitan regularmente en busca de consejo o tratamiento médico. Casi 8 de cada 10 (79%) tienen un médico de cabecera o profesional de la salud a quien consultan cuando se sienten mal o necesitan consejo médico, mientras que en 2007 la cifra fue de 7 de cada 10 (74%).
  • Casi 6 de cada 10 hombres (59% en 2016 y 58% en 2007) dicen enfrentar obstáculos para acudir al médico, pero la falta de seguro no parece ser un gran impedimento (5% en 2016 y 11% en 2007). Los dos obstáculos más comunes fueron: creer que deben sentirse sumamente enfermos para buscar ayuda profesional (31% en 2016 y 36% en 2007) y pensar que no hace falta ir al médico porque están sanos (21% en 2016 y 23% en 2007).

“Los hombres han empezado a prestar más atención a su salud y a tomar medidas para mantenerse sanos”, dijo Filer. “Solicitan exámenes médicos, se ejercitan más y acuden a su médico de cabecera en busca de consejo. Son muy buenas medidas. Las investigaciones muestran constantemente que la atención preventiva ayuda a evitar enfermedades graves, el ejercicio es la mejor forma de preservar un corazón y un peso saludables y tener un médico de cabecera evita la fragmentación o duplicidad de los cuidados”.

Filer destacó que más hombres reportaron algún trastorno crónico que en 2007. La incidencia de trastornos crónicos aumenta con la edad, “pero también es posible que más hombres reporten un trastorno crónico porque acudieron al médico y se enteraron de que sufren de un problema de salud que no conocían. A su vez, esto podría haberlos motivado a ejercitarse con más frecuencia”.

Aun así, los hombres tienen mucho por cambiar. Independientemente de que el incremento de trastornos crónicos sea un reflejo de una población que envejece o de las mejoras en la detección a medida que más hombres buscan consejo médico, “en realidad es necesario que más hombres consideren su salud como una gran prioridad”, dijo Filer. “El médico familiar del centro de salud brinda los cuidados preventivos para detectar y tratar los problemas antes de que sean graves. Esa es una de las claves para mantener una buena salud”.

Los médicos familiares se concentran en la prevención y la detección temprana de enfermedades al tratar a la persona y a la familia de manera integral: hombres, mujeres y niños, es decir, todos los grupos de edad. Además de brindar chequeos de rutina, vacunas, pruebas de diagnóstico y otros cuidados, los médicos familiares se ocupan de enfermedades crónicas como la hipertensión, el asma, la artritis y la depresión. Asimismo, los médicos familiares se coordinan con todos los miembros del equipo de salud de sus pacientes, incluidos subespecialistas, terapeutas de rehabilitación y profesionales de la salud mental.

“Si más hombres cultivan una relación constante con su médico de cabecera, es muy probable que su percepción de lo que constituye tener una buena salud sea realidad”, dijo Filer.